- Se le nota que aun es nuevo en esto de dormir en la calle y está un poco desconcertado. Estos bautismos de vereda duelen para toda la vida, dejan marcas. Yo los llamo Dónde porque son preguntas sin respuestas.
- No te hagás problemas. Es el primero de todos. De ellos quería hablarte también –el hombre se había detenido a dos metros de nosotros como si esperara que reiniciemos la marcha para él seguir caminando
- Se le nota que aun es nuevo en esto de dormir en la calle y está un poco desconcertado. Estos bautismos de vereda duelen para toda la vida, dejan marcas. Yo los llamo Dónde porque son preguntas sin respuestas. En realidad como nosotros, como todos, nada más que ellos andan sin caparazón, a cielo abierto, en carne viva. Tal vez esta sea su noche también y haya una fiesta en algún sitio oscuro pero amigo adonde pueda empezar a vivir de vuelta.
Siempre acompañados por el insistente chancletear del Dónde, al que ya se le habían sumado tres más, tomamos por Mitre y cuando estábamos por llegar a Castelli, casi sin darme cuenta le puse una mano en el hombro al Viejo y así seguimos andando.
No hay comentarios:
Publicar un comentario